,

Escolto el mon

Ja pot venir el drac (01)

Les passades setmanes vaig estar una mica silenciosa, el temps se m’escola entre els dits, els dies van passant entre caixes amunt i etiquetes avall i les nits s’omplen de petites llums per poder anar llegint i descobrint joietes.

Però aquest dies, abans de l’embat del drac, us vull proposar lectures que de ben segur us ajudaran a escollir el llibre o els llibres per endur-vos a casa el dia del llibre. Aquesta secció intentarem que es publiqui els dilluns, dimecres i divendres d’abril.

La primera proposta és Escolto el món… per les meves orelles dels autors ucraïnesos Romana Romanyshyn i Andriy Lesiv, traducció de Pedro Alcalde i editat per Zahorí Books. La versió castellana està editada per Barbara Fiore (Fuerte, suave, murmurado, traducció de Marta Rebón i Ferran Mateo).

Ens trobem davant d’aquesta meravella, llibre guardonat amb el Bologna Ragazi Award a la categoria de non-fiction- i de cop tot es torna silenci. El poder de la imatge, amb una acurada i impactant forma gràfica, amb colors saturats i una constant cadència sonora en ells. Si, he escrit sonora. Us puc assegurar que aquest llibre il·lustrat és sonor. Comencem el recorregut des del silenci i la seva irrupció a l’univers. I a partir d’aquí, la narració ens transporta dins d’un pentagrama i tot sona. “El so és invisible, però atreu la nostra atenció. El sentim i després… l’escoltem”.

Narració per explicar el so, pastilles informatives i una gràfica seductora i innovadora. Un llibre per descobrir què, com i per què escoltem, per fer una petita orquestra al nostre cap recorrent els instruments musicals, o la nostra pròpia veu. Un llibre que convida a tancar els ulls i buscar els sons del nostre cos, de la nostra casa i del nostre entorn -urbà o rural. I a on la comunicació també té un paper important.

Escolto el món és un llibre que esdevindrà en imprescindible i que en dies com avui em commou profundament. Hi ha dies que tots necessitem una mica de silenci per escoltar el nostre cor, els nostres dubtes, les absències i la presència de qui ens estima de tot cor.

Obriu el llibre, aprofiteu les propostes del final –“val la pena escoltar”- i després tanqueu els ulls i escolteu el vostre món.

©Romana Romayshyn i Andriy Lesiv. 2017. Zahorí Books.

–>Escolto el món… per les meves orelles. Romana Romanyshyn i Andriy Lesiv. Traducció Pedro Alcalde. Impressió a GPS -Eslovènia. 2017. Edita: Zahorí Books.

Enamorada de los libros

Enamorada de los libros*

Vivo rodeada de libros. Y lo mejor, los leo. Los libros me acompañan, me refugian, me dan trabajo, me llevan a lugares que no conozco, me invitan a vivir vidas diferentes, me emocionan, me hacen reír. Me gustan las historias. Me gusta leer historias. Vivo en una ciudad cerca del mar, en la que no nací, pero ya hace unos cuantos años que me acoge. Olvidé presentarme, soy P.

Conocí a R. hace ya algunos años en la librería en la que trabajo. A él, le gusta escribir historias, y de su pasión, su oficio. Y no podría decir la fecha exacta que nos vimos por primera vez, porque tan solo recuerdo que nos miramos y que descubrimos que nos queríamos. Quererse de verdad, sin preguntas, sin respuestas. Como si una bruja, pongamos por caso Maresía, hubiese cosido nuestras sombras con una puntada de color azul, una pequeña en el talón para que caminemos juntos por la vida. Compartimos río de nacimiento, ya que vinimos al mundo a banda y banda de un mismo río, el más ancho del mundo. Y nos acoge la misma ciudad bañada por el mar. Recuerdo de ese día su sonrisa franca, su abrazo, y esa sensación de querernos explicar todo y que las palabras no nos alcancen. Y de saber que no hacía falta decirnos nada para saber que el otro está a su lado.

Con R. buscamos excusas para visitarnos, como aquel día de verano que me esperaba un almuerzo maravilloso en su casa, un piso donde la luz es tan blanca porque quienes viven en ella la multiplican. O el mediodía que pasó por la librería para desearnos buen verano y mis hijos se hicieron unos postres de lujo. R., en la intimidad de casa, es el autor de los pasteles. Siempre que nos vemos, viene con un nuevo libro bajo el brazo.

Una mañana fría, mientras desayunábamos en el bar de la esquina de mi refugio de libros, él café americano doble y yo, café con leche, de soja –parece mentira que habiendo nacido en el país con más vacas, su leche me pateé el hígado; me explico que este año 2018 estaría lleno de buenas historias escritas por él. Había un libro que lo tenía realmente emocionado, y aparte estaba en manos de uno de los editores a quien los dos admiramos y respetamos, por su oficio, su serenidad y toda su dulzura. La historia estaba en manos de J.

R. no cabía en sí de la alegría, alegría que desbordaba y compartíamos. Me explicaba que era un libro especial, de esos escritos con el corazón en la mano. Yo me fregaba los ojos para leerlo pronto, con el convencimiento que J. lo cuidaría y que R. había depositado allí parte de su vida, a través de su oficio.

Meses más tarde, quizás uno, o dos o tres, cuando la vida nos va pasando es difícil poder medir con una regla exacta el tiempo, R. o J., qué despiste, me cuenta que la historia escrita que los une, sería ilustrada por un dibujante extraordinario, un hombre de manos de lápiz, A.

Los meses fueron pasando, lentos algunos, rápidos otros. R. y yo nos seguimos viendo, nos seguimos pensado, nos seguimos queriendo.

Hace dos días el cartero pasó por mi guarida de libros y me entregó un sobre. Rápidamente, y más al ver el remitente, mis dedos, torpes y nerviosos, pudieron finalmente abrir el sobre. El sobre escondía el tesoro escrito por R. Ese que tanto esperábamos. Una tarjeta tímida de J. hacía de maestra de ceremonias y con sólo 6 palabras los ojos se me llenaron de lágrimas. Las prisas, que nunca son buenas compañeras de viaje, hicieron que me paseara por el libro a velocidad de la luz, a la espera de la caída del día para sentarme a leer, hecha una bolita en mi casa.  A., el ilustrador de manos de lápiz, había hecho un trabajo delicioso, de esos que salen del corazón. Los lápices y las acuarelas salieron de su infinita magia escondida en el corazón y no de un simple bote y del grafito. Pero había más, los tres señores escondían un secreto, uno que mis prisas no fueron capaces de descubrir.

Hablo con A., para felicitar su trabajo y después con J., descarto hablar con R. porque en 4 días nos veíamos. J., pícaro y conocedor del secreto me lanza la pregunta a la que mis prisas no podían dar respuesta. El secreto se escondía en la primera, primerísima página del libro, en la dedicatoria.

R. me nombró, como sólo él podía hacerlo. Como sólo un amigo del alma sabe hacerlo. Con un simple gesto, que dice tantas cosas de él, y ahora de mí, aprendí que nunca, nunca estaré sola. Porque él es mi amigo y nunca me dejará caer, me acompañará en la caída para ayudarme a levantar. Y lo mismo haría yo por él. Cuando alguien te nombra desde el alma, ya sabemos que ese quererse es para siempre. Y ese nombrarse también. Y que estamos sin vernos, y que si nos necesitamos, allí estaremos. Y que la vida es esto, esperar el destello de la felicidad y rodearse de gente linda que sepa querer así.

R., querido amigo, sin saberlo no sólo me dedicaste un libro, me nombraste, enamorada de los libros. Y el abrazo traspasa todas las fronteras. Gracias.

*Basada en hechos reales

Los protagonistas de esta historia, mi historia son (por estricto orden de aparición)

  1. es Paula, yo misma, la enamorada de los libros.
  2. es Ricardo Alcántara, mi amigo y escritor del alma.
  3. es Jordi Martín, el editor más honey del mundo.
  4. es Albert Asensio.

El libro es Nasario, que en breve verá la luz en Bambú.

Querido trío de señores, gracias por la complicidad

Ricardo, es que te quiero con el alma.

 

 

El principi de tot

Avui, a l’advent a destemps i un advent a salts compartim:

La màgia dels contes de Pedrolo. La màgia de la il·lustració de Pep Boatella. La gran feina d’edició de Comanegra. Un llibre que, sense cap mena de dubtes, és un imprescindible. Per qui no coneix a Pedrolo, per qui ja l’ha llegit, per deixar-se seduïr pel gènere del conte i la ploma del gran escriptor i en aquesta edició, a més, descobrir la gran feina de l’il·lustrador Pep Boatella.

Un home que surt a caminar, aparentment sense rumb fixe i quan ja porta una cinquentena de voltes a la mançana, un botiguer li comença a seguir la pista, i darrere una altra persona i el nostre home-passejador canvia de carrer. Previsió o improvització?

Un conte molt de carrer que, us puc assegurar que us treurà més d’un somriure. I no deixeu escapar la feina del Pep, una joia que encara llueix més per la gran feina d’edició de comanegra.

Aquest any Pedrolo que acaba de començar ja té un llibre de capçalera, el principi de tot.

–>El principi de tot. Manuel de Pedrolo. Il·lustracions Pep Boatella. Llibre local. Impremta Aubert. 2017. Comanegra

–>El principio de todo. Manuel de Pedrolo. Ilustraciones de Pep Boatella. Traducción de Xavier Theros.  Libro local. Imprenta Aubert. 2017. Comanegra

 

Bea Baila

En este Adviento a destiempo -funciona en las dos lenguas, maravilla- hoy nos vamos a bailar entre letras

Hace rato que vengo siguiendo el trabajo de Luciano Lozano como autor. Y cada día me gusta más. Me sorprende, me transmite y no me deja indiferente. Lo mismo me pasa con la editorial Tres Tristes Tigres, a quienes conocimos un Sant Jordi accidentado y que ya nos robaron el corazón -aunque siempre me quedó la espinita que no los pudimos atender como se merecen. Y ahora un álbum los unió: Luciano + los Tigres y una niña maravillosa que baila: Bea

Un álbum precioso, cargado de música y de movimiento, ya que con cada página el cuerpo se va relajando y vas buscando la primera, la segunda, el demi-plié y el Échappé (la danza es una de mis pasiones). Bea es una niña que lleva el ballet dentro, sólo que nadie lo ha descubierto. Y bailar, bailar la hará llenarse de fuerza para tirar adelante. Un canto a la fuerza interior y al descubrimiento de uno mismo, y la visión del adulto que acompañe esa virtud.

Un libro para disfrutar leyendo en voz alta, en un rincón del patio de butacas de un teatro antes de que empiece la función o para leerlo con la música del cascanueces de fondo y yendo de una punta a la otra del comedor de casa.

Libros que nos hacen bailar, y abren preguntas, esa que nos cambian la mirada una vez que cerramos el libro.

Gracias, Luciano, por esta Bea, por la oda a la música y al descubrimiento de nuestros poderes. Y gracias, mis dos tigres, por apostar por álbumes así.

Sigo bailando… a destiempo y esperando las flores que llegarán después de la función…

–>Bea Baila. Luciano Lozano. Impreso en España. Publicado por la editorial Tres Tristes Tigres.

Ernest i Celestina han perdut en Simó

Comencem el nostre advent literari a destemps i ho fem amb:

Celebrem que Kalandraka recuperi aquest meravellosa col·lecció de l’Ernest i la Celestina, de l’autora Gabrielle Vincent.

I aquest advent a destemps volem reivindicar la literatura, aquells llibres que no pretenen res més que explicar una història, i que al tancar-lo t’han omplert l’ànima, t’han fet pensar, t’han fet preguntar-te coses, t’han canviat.

I aquest petit àlbum il·lustrat n’és un bon exemple. Celestina perd el seu ninot, en Simó al parc. I què no fa l’Ernest per ella i per ajudar-la a recuperar el seu estimat Simó.

I res més, no hi ha res més.

Però al tancar el llibre et quedes pensant i meravellat d’aquesta relació tendre entre els dos personatges. Com em deia fa uns dies la Marta Roig, és tan bonica la forma que tenen els dos de cuidar-se. I tan senzill i gran com això, tenir cura de l’altre. Si un llibre transmet aquest secret, ja tenim molta cosa guanyada.

I així com Ernest té cura de la Celestina, nosaltres volem tenir cura de la literatura i apropar-vos petits bombons literaris que us obrin l’ànima.

Avui, en aquest advent a destemps, us apropem aquesta joieta.

–>Ernest i Celestina han perdut en Simó. Gabrielle Vincent. Traducció Teresa Duran. Imprès a Gráficas Anduriña –Poio. Editorial Kalandraka

–>Ernesto y Celestina han perdido a Simeón. Gabrielle Vincent. Traducción Juan Ramón Azaola. Impreso en Gráficas Anduriña –Poio. Editorial Kalandraka

 

,

Vive la danse!

Nos ilustramos la semana y de paso una pequeña reflexión sobre la utilización de la LIJ         

©Magali Le Huche, ilustraciones. Didier Lévy, texto. 2016. Sarbacane

Voy tarde. Ayer fue día de reuniones y de fiebres inesperadas y no tuve tiempo para ilustrarnos la semana. Y hoy no vengo con un libro que se puede encontrar en nuestra librería, ya que es un libro que me acompaña desde el año pasado, recuerdo de Montreuil: Vive la danse! De Didier Lévy –autor que quien se ha traducido parte de su obra, uno de sus últimos libros Cómo encender un dragón apagado, lo editó Zorro Rojo- y de Magali Le Huche, de quien nos ha llegado su Pinxo /Pacho editado por Estrella Polar, o Héctor, el hombre extraordinariamente fuerte, editado por Adriana Hidalgo Editora. El libro en cuestión está editado en Francia por Sarbacane. Y en la contraportada no se esconde su nacimiento o encargo: el sello de la Fédération Française de Danse acompaña el crédito. Estamos, si señores, frente a un libro de encargo, financiado con dinero público, para promover los valores de la danza. Hasta aquí, lo que no oculta el libro. Y lo que no es extraño encontrar, hoy en día, en ninguna industria editorial que conozcamos.

El sábado me dediqué la mañana a acomodar los muebles de mi cabeza, abrir las ventanas para que, entre aire fresco, recomponer el sofá y buscar inspiración para que todo fluya mejor. Y asistí a la jornada de formación de críticos de Faristol –gracias Bernat, Marga y consejo de redacción de la revista por este día tan bonito. La última charla fue entre Anna Castagnoli –filósofa de la imagen y autora del fantástico blog Le figure dei libriAna Garralón, promotora incansable de la lectura, premio nacional de fomento de lectura y autora del blog Ana Tarambana. La charla estuvo moderada por el director de Faristol, Bernat Cormand y fue una delicia. Una bocanada de ideas y de reafirmarse en que el sofá debe seguir en ese lugar y no en otro. Ana Garralón hace un par de semanas publicó una interesantísima entrada en su blog que hablaba de la súper LIJ. Le pedimos al libro la solución mágica de todo olvidando la verdadera dimensión de la literatura. Libros para dejar el pañal, libros para que los niños sean gestores de emociones de cuidado, libros que hagan que el hermano se convierta en un buen hermano o libros para fomentar el diálogo. Así, la solución en una página. Listo, atado y visto para sentencia. Fácil, fácil.

Y vuelvo, retomando las ideas de Ana –qué placer escucharte, compañera- a que esto de la LIJ es un género menor y en el que todo el mundo puede meter mano, convertirse en experto de la noche a la mañana y un sinfín de despropósitos que están haciendo que tengamos un mercado con más títulos publicados que lectores, con más expertos que nunca –y que no han abierto un libro en años- y con más libros que problemas en el mundo. Y si no me soluciona el problema, tranquilos, habrá un product manager de turno que encargará un libro para solucionarlo. Y allí meterán mano de todo menos escritores y el sarpullido de la LIJbretera irá en aumento. Y entonces, si aguantaron leyendo hasta aquí se preguntarán, ¿y por qué el que nos ilustra la semana no le genera picores insoportables? Está proponiendo un libro para fomentar los valores de la danza y salido de un organismo ad hoc.

Y allá voy. El libro no oculta que parte de un encargo, complicidad, con un organismo oficial. Y que busca, a través de él, fomentar los valores de la danza. Punto a favor.

La calidad del álbum es impecable: formato libro álbum, papel de 140 gr mínimo, acabado mate, con un único pero, las guardas no tienen nada de espectacular y es blanco, lo mirás y ya sufrís, pero le pasás una toallita de bebé, y como nuevo. Esto es sólo la parte formal y fría. Lo interesante es lo que sucede dentro del libro.

Dos autores con oficio. Una ilustradora magnífica que adapta su trazo habitual a un registro ligero, dócil, veloz y jugando con el espacio de página en todo momento. Diseño y cabeza.

Y un autor de oficio, un Didier pletórico que crea una historia, una ficción –y a esto voy-: Héctor es un niño movido –un culo inquieto de mi época, esos que no se pueden estar quietos ni cuando duermen- a quien sus padres deciden llevar a ballet, a que haga una clase y serene su hormigueo constante. Y voilà: Héctor se queda flipado. –y aquí se podría acabar la historia y no hablaríamos de ficción sino de SUPERLIJ, niño inquieto maravillado por la danza, la practica y problema solucionado. Chim-Pum.

No. La historia sigue con un Héctor sin poder dejar de bailar, sus padres que deciden que se acabó porque hasta el perro Pistacho lo hace todo bailando y el niño que en su última clase se eleva hasta el techo del aula-estudio de Madame Ivanova. Y un final con un papá tocando el piano, una mamá descubriendo algo que no sabía y todos bailando por la calle, y sin importarles un rábano lo que la gente diga. ¡FICCIÓN! Literatura.

Un libro hecho para promover la danza relleno de literatura. Y que aparte de disfrutar con Héctor y sus jetés, hay humor, hay historia, hay literatura y como dijo la gran Tina Vallès, la Literatura no sirve para nada.

No pidamos a la literatura lo que no nos debe dar. No tiene soluciones mágicas, lo siento. No existen. Un libro, y hablo estrictamente de ficción pero también podría hacerlo de no ficción, no soluciona problemas que debemos intentar solucionar los padres, la escuela, la sociedad. Preguntemos qué piensan los niños y seguro que nos quedaremos con la boca abierta. Generemos diálogo después de cualquier lectura, claro que sí, diálogo, filosofía –en casa, en el aula, en todos lados- no busquemos la respuesta correcta a una única pregunta que genera un libro hecho para.

Por favor, no matemos el libro, no matemos la literatura. No inundemos el mercado editorial y no hagamos que siga cayendo en la perversión de novedad y a la trituradora. Hablemos de literatura, de libros de no ficción, de libro álbum, de narrativa. El viernes pasado en el club de lectura Llegim amb Al·lots comentábamos Coraline y eso sí que es literatura de la que desprenden valores, pero no escrito para que las niñas se sientan heroínas. Volvamos al placer de la lectura por la lectura misma. A descubrir valores escondidos dentro de la ficción y a repensar si un libro hace falta en un mercado inundado actualmente de novedades. Literatura para que dentro nuestro se creen mil universos, mil preguntas, mil debates y que sean objeto de charla de las sobremesas del domingo. Ficción, ficción, ficción, LITERATURA, LITERATURA, LITERATURA.

Si me permiten el autobombo de mi biblioteca personal.

 

–> Vive la danse! Didier Lévy y Magali Le Huche. Impreso en Francia. 2016. Éditions Sarbacane, París.

Aparador de la Setmana del llibre en català

Falta ben poc, ar sí que ja estem en the final countdown! Divendres 8 i fins diumenge 17 us esperem a mòdul que compartim amb Comanegra, el número 51-52. A la plaça de la Catedral!!! No us despisteu.

I per anar fent boca, us deixem les fotos del nostre aparador, que no hauria estat possible sense l’ajut de la Clara Solà-Morales i un planol improvisat enviat per whatsapp.

Som-hi! Cap a la Setmana del llibre en català!

Avui faig vaga

Avui faig vaga

Ahir a la nit vaig llegir un comentari al Facebook de la llibretera de l’Espolsada, la Fe Fernàndez, que em va rebotar, i molt.

En aquell mateix moment vaig decidir convocar una reunió urgent al comitè d’empresa. I així es va fer: vam seure a la taula i els vaig dir: «Us he convocat perquè faig una vaga».

Sorpresos (i sorpresa jo com a part empresària, soc 50 % empresària i 50 % treballadora) em van dir: «Tens tot el dret a fer vaga, però sàpigues que no podem apujar-te el sou, tot i que guanyis segons el conveni, no el podem millorar. Si vols un company o companya a la llibreria per a algunes hores, tampoc pot ser, és impossible per pressupost i tresoreria. Deixar de treballar els dissabtes també és impossible. És a dir, que no tenim res per oferir-te.»

Em vaig desdoblar una altra vegada i vaig comunicar que la reivindicació era molt senzilla: vull que es reconegui la meva feina com a prescriptora. Com a mesura, doncs, avui faig vaga, i només per un divendres no recomanaré cap lectura, i quan vegi entrar un client amb dubtes, em guardaré el meu coneixement llibresc.

Van acceptar la meva petició, per això avui estic de vaga recomanadora. No hi haurà lectura de la setmana. Hi haurà reivindicació del dia.

El que explicava ahir la Fe és que va venir una mestra a la seva llibreria, i després de fer la seva feina de recomanar-li llibres, la mestra li va dir que demanaria uns quants d’aquells llibres directament a les respectives editorials.

Us sembla estrany? Doncs, no ho és. Malauradament és una mala pràctica habitual. Aquesta setmana a la llibreria ens ha passat dues vegades. Amb una escola i amb biblioteca. Vaig estar-me prop d’una hora mirant, explicant, buscant i orientant a qui em va demanar ajut -que no és ajut, que és la meva feina-, i després em diu: «Els faré una foto, així quan faci la comanda no me n’oblido». I jo li dic: «Si vols, ja te’ls puc deixar reservats i els vens a buscar quan vulguis». Resposta: «No, la comanda no te la faré a tu».

Amb els anys, et vas fent una cuirassa. Perquè també us he de dir que la setmana passada dues mestres que han vingut durant tot l’any a unes activitats conjuntes que fem amb un centre de recursos pedagògics em van dir: «A partir d’ara farem la compra a Al·lots [abans compraven directament a l’editorial], ja hem entès la teva feina». I vaig respirar contenta.

No té res a veure amb l’ego, no dic que la meva recomanació sigui millor que la de…, no, parlo de feina, de la feina que fem els llibreters.

Ho porto a l’ADN, entenc l’ofici de llibreter en un sentit ampli, no em dedico a estar darrere de la caixa i dir «segon prestatge a l’esquerra». No és aquesta la meva postura davant de la meva llibreria ni del meu ofici. He après de grans mestres, i continuo el seu camí, agafant el millor i afegint-hi coses de collita pròpia, equivocant-me i molt, però amb un respecte total a qui entra per la porta de llibreria i sobretot amb una passió raonada per cada llibre que em passa per les mans. Per això hi ha moments que trigo molt a despatxar algú, però cada cop m’agrada fer de guia per a cada lector.

Els llibreters -els que entenem l’ofici d’aquesta manera- no som millors que els editors, senzillament tenim feines diferents al voltant del mateix objecte. Els editors i editores es dediquen a crear col·leccions, adquirir drets, a fer llibres, i nosaltres, els llibreters, som els intermediaris entre ells i el lector.

I no som curts de gambals, els llibreters. Som conscients que sempre hi ha un factor subjectiu, però tenim la mirada acostumada a destriar què ens agrada personalment i què necessita el lector. Som una mena de submarinistes enmig d’un oceà ple de títols, novetats, paraules i il·lustracions, tenim amagats a la butxaca fils de colors que van lligant llibres, literatura, amb lectors                  -individuals o col·lectius. Tenim capacitat d’abstracció i d’anàlisi per saber què pot funcionar, quina és la necessitat que s’ha de cobrir.

Perquè llegim i molt, i perquè coneixem els segells, les col·leccions, els fons editorials i les novetats, tenim una visió global del que hi ha avui en el sector editorial (literatura, llibres de no ficció, LIJ, àlbums, i un llarg etcètera), perquè, a més, molts dels petits llibreters sabem que d’alguna manera sempre estem en xarxa, i personalment no dubto a recomanar la feina d’un company que sé que ho pot fer millor que jo, o li faig una trucada per demanar-li consell, i estic pendent del que diuen als seus blogs, de les seves recomanacions i els seus clubs de lectura, per aprendre’n.

I, coi!, perquè és a les llibreries a on es compren els llibres. Qui entra a l’obrador a comprar el pa? El pa es compra a la fleca. En quin moment la nostra feina s’ha vist desprestigiada perquè un lector, un client, una escola, compri un, dos, tres o vints llibres on no toca?

Som una baula molt feble. No ens deixeu caure. Només que falti una baula, la cadena es trenca, i un cop trencada, es ben complicat tornar-la a muntar. Treballem enxarxats, no en contra. Treballem plegats, amb responsabilitat. Treballem amb els llibreters de proximitat i de complicitat. No pot ser pas tan difícil. Fem un manual de bones pràctiques. Respectem el lloc que li pertoca a cadascú. Respectem-nos i ens farem respectar. Treballem junts, no enemistats. I treballarem més i millor. No us sembla?

Faig vaga. Quadern de recomanació de lectures tancat.

 

El post Sant Jordi

El post Sant Jordi (o una de freda i una de calenta d’una petita llibreria independent especialitzada en LIJ)

Els que vivim la festa del llibre i de la rosa des de l’altra banda de la barrera sabem que la prèvia de Sant Jordi és dura. Comandes, capses que ens envaeixen, comandes que no arriben, llibres que omplen la llibreria i la idea del que serà la parada, les emprenyades en veure que un llibre que fa més de dos mesos que has demanat no ha arribat i que a la gran superfície de dos carrers més enllà n’hi ha pila, els descomptes que es perden pel camí, la feina dels bons comercials, les lectures que s’acumulen, les recomanacions, el cuc que creix, la por, l’esgotament i els nervis. I per fi arriba el dia, aquell que fa setmanes que consultes a pàgines web de temps, meteorologia i miracles de cúmulus i nimbus perquè la festa no quedi passada per aigua.

La setmana anterior, en una cursa contrarellotge, ho deixes tot a punt, dupliques esforç, i dissabte a la nit ja notes damunt del cap una llosa pesada i esgotadora.

A casa tot comença molt d’hora: a les 4.40 un despertador, i a les 4.50 l’altre, per si ens quedem adormits (el dia abans vam portar la canalla a casa dels meus pares perquè puguin estar en bones mans), i a les 5.30 ens trobem al principal amb la Lídia, amiga i veïna que sempre ens acompanya en les diades. A les 6, reunió dels primers implicats en el muntatge, arriben l’Aina, en Lluís i l’Anna, i l’Albert. I a esperar la furgo, que comença a deixar haimes i trilites a la Rambla i, un cop buida, l’aparquem al carril-bici davant de la llibreria per omplir-la amb taules, cavallets, i banderes i banderoles, i els protagonistes del dia, els llibres. I un cop tot carregat, netegem el terra de la llibreria per deixar-ho tot a punt.

I cap al carrer a muntar la parada i deixar-la. A fer la nostra aposta de llibres, de literatura, del que fem cada dia de l’any. Aquest any amb un però: per falta de temps i per «excés bolonyès» no vaig veure’m amb cor d’organitzar signatures, de fer allò que tant ens agrada de fer punt de trobada dels nostres autors i il·lustradors de Literatura per a nens, nenes i joves (l’any que ve ja farem alguna cosa). Els batecs per segons a aquestes alçades del dia ja van a mil, i el cuc et menja i et menja. Primers torns per anar a esmorzar ¾que no volem que ningú caigui rodó¾ i obrir caixes, penjar banderoles, decorar el frontal de la taula, intentar distribuir amb certa lògica els llibres i ja són donen les 9.40. Arriben l’Helder i el súper equip a qui s’afegeixen la Clara (ja no podràs marxar del meu costat) i la Maria. I tot comença a anar… a poc a poc. El primer llibre venut, un Atlas del mundo editat per Maeva. I jo que dic adéu…, que em toca esmorzar al Delacrem i preparar-me per obrir la persiana i esperar la Gabi i la Laura, que m’acompanyaran dins la llibreria, que a poc a poc es començarà a omplir. La veu per moments fa figa, se’m trenca, se m’esgoten les idees, les recomanacions per moments em consten, però sempre un somriure, una abraçada, una criatura a qui li brillen els ulls quan li expliques un llibre, et torna a fer agafar empenta. I la paciència dels lectors. I els amics que passen a fer petons (gràcies, Tina, Xavi, perletes, Iris, Cuquito, Oriol, Vane, Patri, senyor Salvadó, Sergi, Mireia, Víctor, gatxans, Maria, Ferran, Bruno, Nuri, Marc, Sari, Nesti, Laia, Pau, Llort, Sílvia i família, i els nostres clients fidels!). I la bogeria dura amb una intensitat brutal fins les 5 de la tarda. A la tarda se’ns uneixen la Sílvia (Librosfera per als internautes) i la Cèlia.

Foto Anna Torres

foto d’un amic de la Lídia

I encarem el final del dia. Se’n va la Laura, canvi de lloc de la Maria i l’Albert i jo marxo corrents cap a Plaça Catalunya, al plató de TV3. No em podia perdre estar al costat de la meva estimada Anna Guitart que em va convidar a parlar de foment de la lectura al costat de la súper mestra i bibliotecària escolar Mariona Trabal i de la Laia Servera de l’Info K. Ho podeu veure a l’enllaç de sota a partir del minut 30:45 però mireu-ho sencer hi ha autèntiques joietes. Gràcies, Anna, i gràcies a l’equip de maquillatge i perruqueria que em va deixar gairebé com nova.

Tornada a Al·lots i final de la tarda. L’últim llibre venut a la llibreria és La Mariona i els seus monstres, de l’Oriol Malet, editat per la Galera. El Gabi i la Maria se’n van cap a casa, que ja està bé per avui (les 20.30 ja passades), i jo moc taules, agafo la motxilla i cap a la Rambla. Allà l’equip sencer resisteix i ja comença a encaixar els llibres que no han trobat lectors. Es desmunten les taules, es tornen a guardar les banderes i les banderoles, es carrega la furgo, i cap a Al·lots, on tornem a desar-ho tot al magatzem. Les cames ens fan figa, el cap ja és una murga sencera, els peus ja no tenen forma humana i tot fa mal, crec que fins i tot els queixals. Per això, estimat equip santjordià ¾Aina, Anna, Lluís, Albert, Lídia, Gabi, Laura, Clara, Maria, Cèlia i Silvia¾, us he de dir que sense vosaltres no ho podríem fer. Moltes gràcies, amics! I l’any que ve repetim, oi?

Al Josep i al seu equip, que ens munten la parada i ens deixen la furgo per anar amunt i avall. Gràcies.

I als meus pares, que sense aquest ajut que els demano cada any no me’n sortiria, perquè es van fer càrrec de les tres feres ferotges amb tot l’amor d’avis del món.

I al Titi, el meu company de vida.

.

Encara queden uns dies de nervis, de fer números, de quadrar estocs, de fer devolucions, de repassar fons, de preparar comandes, formacions, xerrades, un final d’abril intens i un maig a tot gas.

Sant Jordi em va passar per sobre. Em deixa feta una porqueria, em sento vulnerable i esgotada. Allà per on passa el drac, no deixa res sencer. I com deia al principi, Sant Jordi és una de freda i una de calenta.

Llevat de grans i meravelloses excepcions ¾en Lluís Llort passant quadern en mà per una llibreria petita a veure com anava tot, l’Anna Guitart fent un racó petit per parlar de lectura i lectors, el diari Ara que va passar per la parada¾ la LIJ continua a l’ombra. Fa dos dies, com qui diu, de Bolonya. I semblava que ens feien cas, que havien sabut veure el potencial de la LIJ i la seva importància. Però, amics, ha estat un miratge. La llibreria Casa Anita celebrava la seva desena trobada d’il·lustradors amb grans il·lustradors de casa i un súper referent com ho és la Helen Oxenbury. La llibreria La Petita va muntar un sarau de foment lector a la Rambla del Poblenou. L’Espolsada, uns dies abans, va estar fent xerrades per als petits lectors. La llibreria A peu de pàgina va tenir una bona collita d’autors i il·lustradors signant a casa seva, i també l’Abracadabra. L’Aranya, El Petit Tresor, Pebre Negre… I tots els que he annomenat (i els que em deixo) hem llegit, hem fet recomanacions a diferents entitats, hem acollit la vida de la LIJ, i vet aquí que enlloc se’n fa cap menció. Fins i tot els famosos més venuts (el dia que parlem de més llegits, serà un encert a més d’un pas endavant, i com podem saber-ho? Perquè la literatura tornarà a ser tema de conversa o senzillament perquè els lectors seran escoltats) han sortit malament, hi falten els il·lustradors o es confonen les editorials, i ni una foto, ni una trucada de la ràdio, de la tele o de la premsa escrita. No anem pas bé. Els que vam estar treballant (de veritat, amb hores sense dormir, amb entrega, respecte, passió i dedicació, tots els que no sortim a la foto oficial), per què ho vam fer? Apostem, siguem coherents i escoltem. I parlem de literatura. I de llibres i de LIJ.

Us deixo la foto del final del dia, amb un brindis cap a quarts d’onze, i el desig que les autores i autors, il·lustradores i il·lustradors, llibreters i llibreteres, editors i editores, traductores i traductors, comercials, lectors i lectores, en definitiva, Llibres i Literatura, tinguin el lloc que han de tenir.

Paula

Revisió del text: Tina Vallès. (gràcies)

Post Bolonya

Post Bolonya, i ara què?

©Massimiliano Matinelli

 

La fira de Bolonya ja va tancar les portes. I ara què? Sento dins meu una escalfor ben bonica, el cor ple… Es cert que no sempre plou a gust de tothom i que ho podríem haver fet d’una altra manera, sense cap mena de dubtes, però una cosa us puc assegurar, tot s’ha fet amb moltes -moltíssimes- hores de dedicació, de respecte, de treball -algunes vegades en solitari i d’altres en equip- i que tots els que hem estat implicats ho vam fer amb molta passió i deixant en cada raconet lo millor de nosaltres.

És l’hora de fer un balanç -si he de fer una crònica no seria capaç, tantes coses en tan poc temps. Si anar fins al juliol de l’any passat, quan per primera vegada vaig parlar amb l’Elisenda de Taleia sobre l’idea que em rondava, sobre posar-me a prova a mi mateixa, i ella hi va creure, i mai no podré tornar aquell primer i crucial punt de partida. Gràcies!

Després va venir molta feina, unes vacances enganxada a un ordinador -aquest any ni ordinador ni mòbil ni connexió, us ho prometo- i tot un procés del que ja us he parlat. I el dissabte 1 d’abril pujava a l’avió, que per tercera vegada en menys de 7 mesos em portava cap a Bolonya. I els nervis, la llosa que sentia sobre el meu cap, la responsabilitat, els dubtes que anaven i tornaven amunt i avall. I aquell silenci ple de feina que em vaig trobar en posar un peu a la fira directa des de l’aeroport. Allà hi eren la Clara Solà-Morales, meravellosa arquitecta que m’ha acompanyat, la Clara Grifol, la supercoordinator del projecte i l’equip de grop. Fent i desfent, donant forma a les hamaques. Posant tot a lloc. Com formigues, treballant acompanyats per les manilles del rellotge que corrien tan de pressa. Gràcies!

©Massimiliano Martinelli

Sharing a Future. L’equip Grop ©Massimiliano Marinelli

Dies de dormir com a molt 5 hores, però dies que mai no podré oblidar. No només les activitats, el formigueig d’emocions, anades i tornades de la ciutat a la fira i de la fira a la ciutat. Però el que queda és l’equip humà que va aguantar tot això, un equip de dones i d’homes entregats a fer d’un projecte, el projecte.

L’equip de l’Institut Ramon Llull, des del seu director, en Manuel Forcano que amb la vista m’anava buscant i preocupant-se de que no mori en l’intent, la Izaskun, directora de l’àrea de Literatura i tot el seu equip -Anabel, Julià, Carles, Mísia i Marc -que es mereixeria un apartat de complicitats revisant i millorant textos a quatre mans-, la Gavina, de premsa que ha estat un puntal pels meus nervis davant de càmeres, micros i premsa, sense ella tot s’hagués anat en orris segur. I també la Teresa i la Anna de creació (si no vaig errada). I la nostra noia a Bologna, la Noemí, que ha estat un salvo-conduït per poder arribar a tot arreu. I tots el que també heu estat al meollo i no he coincidit amb vosaltres. Gràcies!

Als 42 + 17 il·lustradors, a tots i cadascú de vosaltres, i als 42 autors que ens han acompanyat al catàleg, com us vaig dir abans de marxar, els protagonistes sou vosaltres. I em quedo amb moltes abraçades, moltes paraules boniques, i també alguna punyent, que així s’aprèn i també tires endavant. Gràcies!

Gràcies a la feina de la premsa, i em porto al cor la complicitat amb l’Anna Guitart, i la feina que amb ella van fer l’Aitor i la Sònia, i que ha donat peu a aquest magnífic reportatge a on els implicats de tots els sectors hem tingut veu. Gràcies estupenda del meu cor!

Gràcies a les llibreteres i llibreters que em van acompanyar. Veure-us per allà em feia sentir tranquil·la i serena. Gràcies.

I gràcies a les bones vibres que anaven arribant, aquelles de la gent que sempre sempre hi és al meu costat. Gràcies

I sense la meva petita tribu no sóc res. Us adoro.

I a modo de tancar un projecte que sempre portaré al cor, us deixo la que per a mi és la foto més bonica de totes, també del fotògraf Massimiliano Marinelli que va fer una feina enorme. Un amor de LiJ, un amor de Clares que sempre sempre sempre us portaré al cor. Sense vosaltres, res de tot això hagués estat possible.

 

©Massimiliano Martinelli

Ara toca centrar les forces a la llibreria, al Sant Jordi i a tots el projectes que ens esperen, el que naixeran, els que s’estan gestant i els que encara desconec. Tan debò, el camí em porti a tornar a coincidir amb un equip tan meravellós. Perquè sense equip no hi ha força. I com més d’una vegada he dit, tot surt d’estimar el que fas, i de fer el que estimes.

Endavant, a pel drac, Salut, AMUNT i LIJ!

Paula