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Desconocidos

Ja pot venir el drac/03: Desconocidos

Barcelona, local de hamburguesas ultra conocido, estación de Sants, 30 de junio 20:20. Dos desconocidos que han decidido dejar atrás el mundo digital para verse por primera vez. Lara y Wilde, el nickname de Gerard, un libro que los une, carta a una desconocida de Stefan Zeig. Puntos de contacto. Soledades. Juego de seducción y ese inquietante deseo que nos evoca a lo desconocido. Por la red social del pajarito se fueron descubriendo, secretos, verdades o medias mentiras. Los dos parecen encantados de haberse encontrado. Lara viene de un desengaño amoroso, dejó atrás un novio posesivo y una relación que podemos considerar tóxica. Gerard no es oriundo de la ciudad, se siente solo y a la deriva. Dos almas solas en la ciudad.

Barranco de Sorts, cerca de Barcelona, 30 de junio, 19:00. La subinspectora de los mossos d’esquadra, Irene Castell espera al juez. El cadáver de un joven permanece tendido bocabajo, todo parece indicar que algo pasó en el puente que tienen sobre la cabeza, con un trágico final para el chico. Un suicidio de un joven es siempre un fallo de toda una sociedad. Una foto en su bolsillo. Al dorso un nombre, Lara G.

Así comienza Desconocidos y no puedo decir nada más. Lo que sucede en las 200 páginas posteriores es pura acción, acción literaria. Un libro que si lo abres no puedes cerrar hasta el punto y final. Y por el trayecto irás diciendo, ay Ay Ay que no me lo esperaba y cuando tenés por seguro cómo se resolverá la trama, catacrack, otro revés de la historia.

Controlar así la tensión narrativa, sin que desveles ningún indicio, poniendo detalles aquí y allá sin levantar sospechas, sólo lo puede hacer alguien con un gran dominio de la escritura, y en este caso, David Lozano está a la altura en todo momento. Bravo David, con tan poco, un buen escenario, tres personajes fuertes, uno brutal como Irene Castell y esa atmósfera que se mantiene a lo largo del libro y que te deja, por momentos, con la lengua afuera de tanto correr, lográs un gran libro.

Dicen que los jóvenes no leen, yo creo que es porque muchas veces les caen en las manos libros que intentan forzar la literatura y en vez de crear entre lectura y lector un espacio de ocio y placer, con productos nacidos de los planes del departamento comercial, hay una impostura y una obligación, lejos de lo que es la literatura y lo que despierta en el lector. Por eso cuando caen en nuestras manos libros para jóvenes como este Desconocidos, como camins d’aigua que recomendamos el viernes, damos palmas con las orejas. Buena literatura para jóvenes que despiertan espacios de distracción y placer y que les habla mirándolos a los ojos pero sin juzgarlos.

Desconocidos, que para mi es especial, porque recuerdo con pelos y señales la noche en que cuando todavía no tenía la forma convencional de libro, me atrapo  sin dejarme ir a dormir. Y que detrás esté David Lozano, un escritor encantador que tiene muy claro lo que quiere decir y como lo quiere comunicar y de quien, creo sin temor a equivocarme, no será la última vez que recomendemos un libro suyo.

Abrir desconocidos, palabra de lijbrera.

–>Desconocidos. David Lozano. Premio Edebé de literatura juvenil. Colección Periscopio. Impreso en España. 2018. Edita Edebé

–>Desconeguts. David Lozano.Traducció Martina Garcia Serra. Premi Edebé de literatura juvenil. Col·lecció Periscopi. Imprès a Espanya. 2018. Edita Edebé

 

 

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